Modificado: enero 19, 2012
19ene2012

¿Próxima revolución en la Universidad Pública española?

Según información publicada el pasado 17 de enero en el diario ABC y de acuerdo con las manifestaciones realizadas en el Consejo de Universidades de hoy 19 de enero, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, prepara una reforma urgente del sistema educativo español. Estas medidas afectarán tanto a la educación no universitaria (bachillerato de tres años o potenciar la FP, por ejemplo) como a la Universitaria, probablemente retomando alguno de los proyectos del anterior ministro del gobierno socialista, Ángel Gabilondo, relativos al estatuto del personal docente y a la posible fusión de universidades, además de otros como la reforma de la selectividad, la gobernanza, la financiación, la rendición de cuentas y la propia organización de los centros universitarios (fusiones).

Según información publicada el pasado 17 de enero en el diario ABC, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, prepara una reforma urgente del sistema educativo español. Estas medidas afectarán tanto a la educación no universitaria (bachillerato de tres años o potenciar la FP, por ejemplo) como a la Universitaria, probablemente retomando alguno de los proyectos del anterior ministro del gobierno socialista, Ángel Gabilondo, relativos al estatuto del personal docente y a la posible fusión de universidades, además de otros como la reforma de la selectividad, la gobernanza, la financiación, la rendición de cuentas y la propia organización de los centros universitarios (fusiones).

De acuerdo con el diario ABC, el pasado 17 de enero, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, prepara una reforma urgente del sistema educativo español. Estas medidas afectarán tanto a la educación no universitaria (bachillerato de tres años o potenciar la FP, por ejemplo) como a la Universitaria, probablemente retomando alguno de los proyectos del anterior ministro del gobierno socialista, Ángel Gabilondo, relativos al estatuto del personal docente y a la posible fusión de universidades, además de otros como la reforma de la selectividad, la gobernanza, la financiación, la rendición de cuentas y la propia organización de los centros universitarios (fusiones).

De acuerdo con el diario ABC, el pasado 17 de enero, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, prepara una reforma urgente del sistema educativo español. Estas medidas afectarán tanto a la educación no universitaria (bachillerato de tres años o potenciar la FP, por ejemplo) como a la Universitaria, probablemente retomando alguno de los proyectos del anterior ministro del gobierno socialista, Ángel Gabilondo, relativos al estatuto del personal docente y a la posible fusión de universidades, además de otros como la reforma de la selectividad, la gobernanza, la financiación, la rendición de cuentas y la propia organización de los centros universitarios (fusiones).

De acuerdo con el diario ABC, el pasado 17 de enero, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, prepara una reforma urgente del sistema educativo español. Estas medidas afectarán tanto a la educación no universitaria (bachillerato de tres años o potenciar la FP, por ejemplo) como a la Universitaria, probablemente retomando alguno de los proyectos del anterior ministro del gobierno socialista, Ángel Gabilondo, relativos al estatuto del personal docente y a la posible fusión de universidades, además de otros como la reforma de la selectividad, la gobernanza, la financiación, la rendición de cuentas y la propia organización de los centros universitarios (fusiones).

De acuerdo con el diario ABC, el pasado 17 de enero, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, prepara una reforma urgente del sistema educativo español. Estas medidas afectarán tanto a la educación no universitaria (bachillerato de tres años o potenciar la FP, por ejemplo) como a la Universitaria, probablemente retomando alguno de los proyectos del anterior ministro del gobierno socialista, Ángel Gabilondo, relativos al estatuto del personal docente y a la posible fusión de universidades, además de otros como la reforma de la selectividad, la gobernanza, la financiación, la rendición de cuentas y la propia organización de los centros universitarios (fusiones).

De acuerdo con el diario ABC, el pasado 17 de enero, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, prepara una reforma urgente del sistema educativo español. Estas medidas afectarán tanto a la educación no universitaria (bachillerato de tres años o potenciar la FP, por ejemplo) como a la Universitaria, probablemente retomando alguno de los proyectos del anterior ministro del gobierno socialista, Ángel Gabilondo, relativos al estatuto del personal docente y a la posible fusión de universidades, además de otros como la reforma de la selectividad, la gobernanza, la financiación, la rendición de cuentas y la propia organización de los centros universitarios (fusiones).

De acuerdo con el diario ABC, el pasado 17 de enero, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, prepara una reforma urgente del sistema educativo español. Estas medidas afectarán tanto a la educación no universitaria (bachillerato de tres años o potenciar la FP, por ejemplo) como a la Universitaria, probablemente retomando alguno de los proyectos del anterior ministro del gobierno socialista, Ángel Gabilondo, relativos al estatuto del personal docente y a la posible fusión de universidades, además de otros como la reforma de la selectividad, la gobernanza, la financiación, la rendición de cuentas y la propia organización de los centros universitarios (fusiones).

De acuerdo con el diario ABC, el pasado 17 de enero, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, prepara una reforma urgente del sistema educativo español. Estas medidas afectarán tanto a la educación no universitaria (bachillerato de tres años o potenciar la FP, por ejemplo) como a la Universitaria, probablemente retomando alguno de los proyectos del anterior ministro del gobierno socialista, Ángel Gabilondo, relativos al estatuto del personal docente y a la posible fusión de universidades, además de otros como la reforma de la selectividad, la gobernanza, la financiación, la rendición de cuentas y la propia organización de los centros universitarios.

En los tiempos que corren, con los empleados públicos de las universidades soliviantados por los recortes del Gobierno y de las Comunidades autónomas (ver nuestra entrada Tiempo de recortes, ¿cómo afecta a la Ciencia y a la Universidad?), hablar de fusiones genera bastante inquietud e incertidumbre. Nuestro artículo Fusiones de universidades: ¿mejor futuro para las universidades españolas? ha generado un amplio debate que, en general, ha apuntado que no es lo mismo fusionar cajas que fusionar universidades, requiriéndose un análisis detallado de cada situación y de cada universidad.

Siempre de acuerdo con el diario ABC, las nuevas medidas que tomaría el Ministerio pasarían por:

1)      Racionalización del espacio universitario a través de fusiones y/o de la reducción del número de titulaciones universitarias, dado que, según las informaciones procedentes del Ministerio, sobran universidades o titulaciones. En este sentido y tal y como planteamos en nuestro artículo previo sobre fusiones, es importante realizar un análisis riguroso de la realidad de cada universidad y no ocultar problemas estructurales mediante una mala fusión. Por otra parte, las fusiones generan bastante incertidumbre:

  1. ¿fusión entre universidades de las mismas comunidades autónomas o entre comunidades autónomas diferentes? ¿fusión o especialización de centros y universidades?
  2. ¿fusión en igualdad de condiciones? Cabe el riesgo de que más que una fusión se realice una absorción por la universidad “más fuerte” (o por la que la Comunidad Autónoma considere más fuerte).
  3. ¿quién decide qué personal continúa y qué personal es “redundante” por utilizar una mala traducción del inglés?. En definitiva, qué personal (docente e investigador y de administración y servicios) sobra, por utilizar una terminología más española.
  4. ¿qué sucede con los departamentos, institutos y servicios administrativos? ¿Comenzamos con fusiones o reorganizaciones previas dentro de la propia universidad?
  5. ¿cuál va a ser el papel de las fundaciones? ¿también se fusionarán?

2)      Revisión de la financiación con criterios de transparencia y que puede pasar por una subida de las matrículas (probablemente comenzando por los postgrados), además de empujar a las universidades a buscar financiación por su cuenta.

3)      Gobernanza y rendición de cuentas: de acuerdo con el Ministro, a día de hoy nuestro sistema está “lejos de los objetivos fijados, y muy lejos de la media de la UE”; más aún No tenemos una sola institución española que en los escalafones internacionalmente aceptados figure entre las 150 primeras del mundo, y este es un problema que nos tenemos que plantear”.En esto el ministro tiene razón, tal y como apuntamos en nuestro artículo previo sobre fusiones, uno de los objetivos de las éstas puede ser conseguir universidades más grandes que compitan mejor globalmente y tengan mayor puntuación en los rankings internacionales, dado que el criterio tamaño favorece conseguir un puesto más alto en dichos rankings. Además el ministro afirma que “no tenemos bien establecido un sistema de gobernanza universitaria que sea eficiente” y tampoco “un sistema de rendición de cuentas que funcione”. Por ello, todo parece indicar que el Ministerio va a reformar la gobernanza de la universidad y avanzar en los mecanismos de rendición de cuentas, dado que, además, ha manifestado que “no hemos sido capaces de conseguir un sistema de gobernanza eficiente, de rendición de cuentas y de colaboración público-privada”. En este sentido el ministro ha expresado en el Consejo de Universidades celebrado en Salamanca el jueves 19 de enero que la competitividad de las universidades está muy ligada a la rendición de cuentas de los resultados logrados y  que el rigor académico debe combinarse con el rigor presupuestario, concienciando al mismo tiempo a los jóvenes de la importancia de aprovechar el esfuerzo social que su formación conlleva.

 ¿Estamos en puertas de una evolución de la universidad, de una universidad 2.0, o de una revolución (¿o privatización parcial?)? El tiempo lo dirá, en cualquier caso, el ministro ha afirmado que quiere “establecer un diálogo muy amplio y todo lo profundo que sea capaz de afrontar con [la comunidad universitaria]”. Además, Wert también ha afirmado en el pleno del Consejo de Universidades celebrado en la Universidad de Salamanca que la Universidad es una pieza clave para que nuestro país alcance cotas de competitividad e innovación, necesarias para cobrar protagonismo en el mundo.

Estamos totalmente de acuerdo con esta última afirmación. Solamente queda dar tiempo al nuevo ministro para ver su voluntad de diálogo y de compromiso con la universidad pública española y al planteamiento de iniciativas concretas.

 Tomás Gómez 19/enero/2011

Fuentes:

Diario ABC

Eccus

El Economista.es

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4 Comentarios

  1. Juan
    Publicado: enero 25, 2012 a las 9:35 pm | Permalink

    Las universidades españolas son un coto privado para una parte del personal, el profesorado accesde a puestos de alta responsabilidad sin una experiencia de gestión previa y con una altisima capacidad de intervención en procesos técnicos que no conocen. Si a esto unimos una endogamia enfermiza y unos sueldos relativamente bajos para lo que cualquier profesional serio cobra en la calle tenemos ya un primer esbozo.
    El coste de cada alumno es inasumible para nuestra sociedad, que mejor con ese dinero se den subvenciones a ideas de emprendedores. Y que pierda mas de dos años a la calle , como contribuyente no me da la gana pagar a vagos con toda la barba, están encubriendo parados a un coste insoportable.

    Hay que abrir las puertas a la calle para que se dé el equilibrio entre lo puramente académico, y la experiencia real. Y hay que dejar que la universidad la gestionen los profesionales de la gestión.

    En resumen, menos universidades, sueldos mas altos, permebilizacion a los profesionales de la calle, muchas exigencia a profesores y alumnos.

    Creo yo.

  2. Publicado: enero 26, 2012 a las 5:53 am | Permalink

    Estimado Juan, gracias por tu comentario. La universidad necesita un proceso de reflexión que vaya en la línea de mejorar la gobernanza y la transparencia. Desde luego hay que revisar una serie de temas, entre los cuales están los que comentas: los procesos de seleccion del mejor personal (docente e investigador y de servicios), la valoración de los puestos, con salarios adecuados al rendimiento y al valor añadido que aporta cada persona, la revisión de tasas (por ejemplo cuando alguien decide realizar más de un grado, seguro) y eso debe ser compatible con el apoyo a los emprendedores y a la investigación. ASimismo, es importante revisar vías de colaboración entre universidades, tal vez agregaciones, tal vez fusiones, pero bien realizadas y que no sirvan para hacer EREs encubiertos o para despedir trabajadores con criterios nada claros sin analizar los problemas estructurales que puedan existir en la universidad española.

    Desde mi punto de vista la educación, las universidades, la docencia y la investigación, son básicas para el futuro de nuestro país. Son una inversión crítica que se debe realizar de forma adecuada y dando cuenta a la sociedad española, a la que las Universidades Públicas servimos.

  3. juan
    Publicado: enero 26, 2012 a las 2:00 pm | Permalink

    Estamos absolutamente de acuerdo en la importancia de una universidad fuerte para el futuro de España. La base de una sociedad libre y prospera está en el conocimiento. Pero estos grandes planteamientos se estrellan con la terca realidad de estructuras autocomplacientes o, peor, defensoras de intereses muy poco relacionados con esto. He visto como magnificos profesionales ni se plantean la universidad como opción debido a la trabas academicas o a los bajos ingresos.

    Y, ojala me equivoque, mover estar estructuras va a ser poco menos que imposible. Desde el gobierno tampoco veo una visión de futuro en lo mas básico. En la situación del pais la peor noticia es la reducción del ya escaso presupuesto en investigación. Estamos tirando por la borda lo que ya está hecho, en lugar de avanzar.
    No veo movimiento ni social ni universitario para parar de alguna manera este atentado. Si los investigadores no se levantan ( yo no lo soy) sus razones tendrán pero desde fuera parece una cobardia casi una traición.

    En los alumnos ( con todas las excepciones que se quiera) ni pienso. El que quiera que mire la estadisticas del tiempo medio para terminar un grado o licenciatura.

    Siento ser pesimista pero no veo luz por ningún lado.

  4. Publicado: enero 26, 2012 a las 2:33 pm | Permalink

    Hola Juan coincidimos en lo esencial: importancia de la universidad, importancia de la investigación y renovación de las estructuras, la gobernanza, la responsabilidad y la transparencia.

    Desde mi punto de vísta creo que tenemos que pensar en los alumnos, probablemente mejorando la formación y seguramente incrementando las exigencias. La universidad tiene tres fines principales: docencia, investigación y transferencia del conocimiento. En el primero, el destinatario principal es el alumno (y la sociedad, por supuesto).

    Tenemos que ser optimistas.

Un Trackback

  1. Por El valor de los rankings universitarios el abril 22, 2012 a las 9:51 am

    [...] ¿Próxima revolución en la universidad española? [...]

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